jueves, 23 de septiembre de 2010

Capitulo I : Organización

El Ejercito Zarpado en Claudicación Nacional está organizado en forma de cuadrado horizontal y por eso tiene una estructura poco dinámica pero poderosa y cohesionada. Estas características hacen que, la potencia de cada golpe, sea de una gran contundencia, y a su vez que los acuerdos entre las cúpulas y los subalternos se produzcan en forma casi instantánea o por osmosis. El bloque avanza por sus propias inquietudes sin miramientos. Normalmente se cree que no están desconectados de la realidad de las clases obreras y media ya que ellos mismos creen ser eso. Ellos dicen de si ser esas clases y según relatan, “sería imposible estar separados de nosotros mismos y de nuestro ser nacional”.
Los antropólogos consultados por Bicitácora coinciden en que los orígenes del EZCN podrían rastrearse hasta en el antiguo continente, incluso antes del 1492. Se estima que es probable que sus intenciones hayan sido parecidas a las de los delincuentes embarcados con Cristóbal Colón por aquella época, que tenía por misión llegar a las indias con el afán de hacer negocios.
Aquellos comienzos se habrían extendido a través de los distintos virreinatos en forma de pequeños grupos, preconceptos de época, logias y latifundios de explotación poblacional.
El Ejército Zarpado en Claudicación Nacional comenzó a tomar forma a finales de 1778 donde algunas ideas internacionales confluyeron junto a las condiciones necesarias en Virreinato del Rio de la Plata. En ese contexto, mientras un grupo de dirigentes locales (militares, pensadores, abogados, etc.) comenzó a imaginar lo que podría ser la independencia de las Provincias Unidas, los integrantes del que posteriormente sería el EZCN vieron la oportunidad de llevar adelante su proyecto.
Así fue que cerca de 1810 ya ocupaban importantes cargos en la esmirriada organización que realizó la inolvidable gesta de mayo. Formaron parte de los primeros gobiernos, tomaron decisiones, crearon conflictos entre las provincias de los cuales sacarían tajadas importantes, se repartieron enormes extensiones de tierras por todo el país, y dejaron sentadas las bases para el desarrollo de una nación acorde a sus ideas.
La acción mas destacable de aquel momento, fue haber desplazado el poder de la nobleza local, de los reyes de España y haber creado en su reemplazo, una fuerza oligárquica de dimensiones futuras inimaginables. Para ello debieron, no menos que matar a importantes próceres de la independencia, perseguir a muchos pensadores y exiliar a otros tantos, a medida que se realizaban pactos internacionales para comenzar la gran obra de Claudicación Nacional.
Por aquel entonces comenzó a desarrollarse la etapa denominada por los historiadores como “de la organización uniforme a la Melaza Disléxica”. Dicho momento histórico duró aproximadamente cuarenta años, o mas precisamente desde el gobierno de Rivadavia al de Mitre. Durante ese tiempo el EZCN se fortaleció y probó con distintos tipos organizativos hasta elegir el de Melaza Disléxica, una formación que da al enemigo la sensación de que no hay ejército en el frente, sino sólo pequeños focos aislados. Lo que permite evitar la confrontación directa y avanzar por las rendijas del sistema.
Ese mismo modelo de Melaza Disléxica, evita que la verdadera fuerza quede expuesta ante el enemigo. Hace que las intenciones últimas del movimiento, sus actores principales, sus ideas más oscuras, y sus graves consecuencias probadas por años  queden resguardadas. En otras palabras, es una táctica de batalla que no presenta un ejército aparente, que da la sensación de no luchar, que se mezcla con la masa, que parece pertenecer al pueblo y representarlo, y que no revela nunca la exacta ubicación de su comandancia.
A su vez, la dislexia viene dada por la enorme importancia que el EZCN da al aspecto comunicación de la batalla. Así, para expresarlo a grandes rasgos, propaga discursos al revés, confunde, se pronuncia a favor de la vida y goza la muerte, vende cuando dice que da, cobra cuando dice que regala, afirma que es de día cuando aun está la luna, y por sobre todo, toma el discurso que no le pertenece como propio y lo difunde como suyo a la vez que continua con su discurso histórico. Todo esto genera una enorme esquizofrenia en el receptor del mensaje y provoca, según un estudio de la Escuela de Negocios para Latinoamérica de la Universidad de Harvard, una dislexia galopante en el vecino de a pie, que termina por comprender que la política es algo que no le pertenece y le corresponde a “toda la gente mala del mundo”.
En sus comienzos el EZCN formó su grupo de avanzada con sus mejores hombres, militares excelsos que dieron grandes batallas. A pesar de las victorias o las derrotas no podían avanzar hacia el cometido final. Allí fue que decidieron enviar a sus políticos mejor preparados, que daban grande discursos y proponías leyes que a simple vista parecían incuestionables. Pero advirtieron que cada cambio necesario debía esperar que la propia burocracia del sistema les confiriera la gracias de mover una mano, poner una firma, o aplicar un sello. Allí fue que decidieron que lo mejor era tomar el  poder con sus armas último modelo, enviadas por sus amigos extranjeros, aliados indispensables para cualquier plan de Claudicación Nacional. Con sus flamantes armas, conquistaron el gobierno. Algunas veces le llamaron golpe de estado, unas pocas le pusieron el nombre de revolución, porque ellos, a pesar de ser la minoría siempre se sientes EL pueblo.
Los gobiernos dictatoriales trajeron cambios sustanciales, fundamentalmente en dos sentidos, borraron del mapa cualquier conquista que el sector mas indefenso de la sociedad hubiera conseguida hasta ese momento, e instauraron mecanismos necesarios, sea en leyes, decretos, o formas mas ilegales, para que su sector, aun a pesar de perder el gobierno, nunca perdiera el poder. En gobiernos dictatoriales posteriores, incluso lograron cosas mejores, como instaurar medidas (a veces inadvertidas por la población de entonces) que pudiera perdurar aun aunque ellos dejaran de existir. Cosas que podrían servirles a quienes tuvieran sus mismos no valores.
Sucedió entonces que la conducción del EZCN, en uno de sus no habituales congresos, al que inclusive no asistieron, para despistar y seguir formado esta idea de que  no existen; realizaron una evaluación de lo conseguido desde su fundación hasta ese entonces, y de sus alcances, conflictos y pérdidas. Llegaron muy rápidamente a una no conclusión: advirtieron que cada batalla cuerpo a cuerpo había significado mucha pérdida de armamento, tiempo y dinero, con poco avance sustancial; Que sucedía lo mismo con la pelea leguleya y burocrática; y que los gobiernos dictatoriales dejaban mucha sangre difícil de ocultar. “Además, algunos se pasan de rosca”, se le escuchó decir a uno de los dirigentes del EZCN durante el no congreso, según no se publicó en la revista Todo es Historia número 13.
Dada la evaluación, el EZCN comenzaría la que se conoce como su última etapa organizativa. Según esta decisión, el grupo de avanzada estaría conformado por los soldados mas leas y obedientes puestos al frente de medios de comunicación. Desde allí se aumentaría el nivel disléxico que aseguraba un  control casi masivo de la población. Desde allí se impondrían modas de distinta índole, incluso, volvería a hablarse de revolución, y se utilizarían iconos del enemigo.
Se impulsaría a la juventud que no militaba en el EZCN a creer en la rebeldía, pero a entender por ella, cosas absurdas como pintarse el pelo, escuchar música a volúmenes intolerables o comer hamburguesas hasta vomitar.  
Estrategias como esta serían puestas en marcha de inmediato y apuntadas a todos los públicos posibles, para conseguir una total homogenización ya no del discurso, sino de la dislexia y disociación con la que se mira la realidad interna.
A su vez, un batallón entero sería destinado al campo político y los militares que quedaban en ejercicio serían reubicados en embajadas, ocultados en Bariloche, o puestos a trabajar en empresas de seguridad privada. A aquellos a los que “se les fue la mano un  poco”, según palabras de la cúpula, se les soltaría la mano un tiempo, para reforzar la dislexia.
El batallón del Ejército Zarpado en Claudicación Nacional destinado al campo político tenía la misión de amalgamarse con el enemigo, hacer inteligencia, estudiar sus formas de operar, tomar su discurso y proclamas, y sobre todo, correr de la coyuntura a las fuerzas políticas que antes pudieron ser aliadas pero que habían perdido peso popular. Tal es el caso de la UCDE, y partidos falangistas similares. Luego de algunos años mezclados en las filas del enemigo, cuando fuera necesario según la dinámica política, podrían volver a su origen, tapados en el frente por el batallón de avanzada que ya habría tomado los medios de comunicación, y con su retaguardia cubierta por la misma razón.
Así, volverían a sus orígenes con cualquier excusa de división partidaria o echándole la culpa al gobierno de turno. Con eso, el Ejercito Zarpado en Claudicación Nacional, excusaría su conversión, (que no sería tal, sino un retorno a las fuentes). En otras palabras, volverían al espectro ideológico original, justificados discursivamente por el grupo de avanzada y con la excusa que todo lo otro es sucio, amoral, maléfico, corrupto, e insano.
Así se manifiesta hoy el EZCN, que parece no existir pero que todos los días avanza con encendidos discursos mediáticos a través de sus grupos de avanzada y elite, donde su cúpula actual se oculta, vaya a saber donde. Lo mismo hace su grupo político aunque con menos éxito, como estaba previsto en las declaraciones finales del no congreso del EZCN.
(próximamente….el segundo capitulo de  EZCN)